Desde el punto de vista psicilógico y concretamente teniendo en cuenta el proceso de cambio, estas frases supondrían un estancamiento en el avance personal a quienes las verbalizen o sientan como suyas. Todo es cambiente y, por lo tanto susceptible de ser mejorado. ¡Y en eso estamos! o mejor dicho ¡estoy!, porque al hacer mía cualquier experiencia, aunque pertenezca a otros, puedo identificarme con ella en alguna medida y descubrir algo nuevo en mí. Por eso me gusta expresarme en primera persona del presente y también porque, si tú lees lo que voy escribiendo, también te resultará más fácil acercarte a tí misma y a tu vivencia personal del momento.
A menudo podemos expresarnos dicienco que "yo no soy esto" o "soy aquéllo", sin darnos cuenta de que nos estamos limitando a nostros mismos. Es cierto, por otro lado, que durante nuestra vida vamos reafirmándonos en un determinado temperamento, carácter o personalidad; sin embargo, con el paso del tiempo y las experiencias vividas -siempre en relación con los otros y el entorno- nos van modelando y la genética se ve apoyada o atacada por el ambiente. Seríamos como la rueda de una bicicleta que forma un todo con su eje central y los radios que la componen. Cada radio tiene su función en el conjunto y ocupa un lugar determinado, pudiéndose añadir o quitar en función de las necesidades o de los objetivos que se hayan planteado con anterioridad. Sien embargo; el eje central siempre permanece invariable sosteniendo al todo...
Así podemos ser también nosotros/as: con factores innatos que determinarán nuestra forma de ser y con otros que iremos aprehendiendo del ambiente, producto de nuestros errores y aprendizajes...
Esta es una pequeñísima y sencilla introducción de lo que viene a continuación, un ejercicio en el que reflexiono sobre LO QUE NO SOY y LO QUE SOY..., ayudándome de las iniciativas de J. Stevens:
YO NO SOY...YO SOY CUANDO...
Pienso en quien no soy (descarto el aspecto físico y me centro en aspectos relacionados con mi carácter y personalidad) Elaboro una lista como la que seguidamente pongo a modo de ejemplo:
- Yo no soy pesimista
- Yo no soy divertida
- Yo no soy egoísta
- Yo no soy antipática
- Yo no soy fría
- Yo no soy emprendedora
- Yo no soy fuerte
- ........................................
El siguiente paso consiste en sustituir yo no soy por yo soy cuando...
- Yo soy pesimista cuando lo que deseo/necesito tarda en llegar
- Yo soy divertida cuando estoy en un ambiente propicio para el buen humor y la risa
- Yo soy egoísta cuando espero que los demás respondan a mis expectativas
- Yo soy antipática cuando me tratan de forma intolerante y falta de respeto
- Yo soy fría cuando no siento cercanía con algunas personas o noto en ellas ocultamiento, falsedad...
- Yo soy emprendedora cuando acometo tareas como la creación de este blog, entre otras.
- Yo soy fuerte cuando he de solucionar cualquier problema, situación o conflicto.
Este ejercico es importante para darme cuenta de las cualidades que supuestamente no tengo y me gustaría tener. Están ahé, tal vez en forma de semilla, y lo único que he de hacer es aprender a desarrollarlas. ¿Cómo? En primer lugar siendo muy consciente, en el día a día, de los momentos en los que soy así o me comporto de esa manera.
También me ayuda a darme cuenta de aquellas otras cualidades que sí tengo y que me parecen negativas, con las que no me identifico plenamente o que son introyectos más que algo realmente mío. Me iré dando cuenta de esos momentos o situaciones en los que sí soy así...
Con todo ello, aprendo a integrar en mí misma/o tanto los aspectos desagradables-negativos (defectos) como los agradebles-positivos (virtudes) Se trata de ponerme en contacto con mi Yo y descubrir qué partes corresponden al Yo real y qué otras al Ideal (si se da el caso)
En cualquiel caso, y valga la redundancia, he mos de ser o sentirnos como un Yin-Yang, como un todo en el que siendo generosa, por ejemplo, tengo también algo de egoísmo y viceversa.


