LA GESTALT COMO FORMA DE VIDA

Vivir desde la Gestalt ayuda a ser consciente del momento presente. Cualquier situción, por estresante o dolorosa...que pueda parecer, ha de enfrentarse en el AQUÍ Y AHORA para solucionarla, cerrarla y dar paso a otra nueva experiencia. No expresarnos tal y como necesitamos hacerlo, nos vuelve vulnerables hacia el entorno y hacia nosotros mismos. Callar una palabra, guardar una emoción, esconder un sentimiento o ocultar una opinión o pensamiento...nos convierte en algo que en realidad no somos. Si no digo en "su momento" lo que pienso, opino o creo; tarde o temprano saldrá fuera de mí como un volcán en erupción, en forma de rabia, ira u odio...Cada vez que guardo una emoción dentro de mí, me estoy controlando a mí mismo/a y no me doy a conocer tal y como soy en realidad...Cada vez que escondo un sentimiento me alejo de la realidad y me engaño a mí misma/o...Lo fundamental es hacerse responsable de unos/a mismo/a: ¡ESTE/A SOY YO Y ESTA ES MI EXPERIENCIA!
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domingo, 24 de enero de 2010

LO NUEVO, EL PROCESO DE CAMBIO.

PERCEPCIONES Salgo por la puerta del edificio de la biblioteca y lo primero con lo que se topa mi mirada son dos prunos. El sol brilla y corre un ligero viento que mueve de un lado para otro sus ramas. El brillo de las hojas, la textura, la frondosidad de su copa y sobre todo el color que proyectan me hacen sentir emociones que se dibujan en la sonrisa de mi rostro. Quisiera hacer mío ese árbol, quisiera comérmelo, quisiera ser un pruno y poseer ese color sin nombre… Veo las hojas recién nacidas que se me muestran tiernas y ese color tan intenso me hace experimentar distintas emociones que se mezclan como una pócima mágica en el interior de mi estómago, llenándolo de un bailoteo donde anteriormente sólo había vacío. Me viene a la mente, observándolas, algo curioso relacionado con la Psicoterapia. Las hojas del pruno mueren cada otoño y el árbol se queda pelado y vacío, aparentemente, cuando llega el invierno. Al llegar la primavera crecen nuevas hojas en él; más vigorosas, más brillantes, con más color que sus antecesoras. Ha merecido la pena desprenderse de aquéllas y permanecer unos meses al desnudo porque el resultado es una nueva vida, es la autenticidad de ser un nuevo pruno con el mismo tronco y las mismas ramas. Algunas veces me muestro reacia al cambio y temo desprenderme de mis esquemas, de mis automanipulaciones, de sus “toxicidades”…Temo dejar caer mis viejas hojas imaginando que si lo hago voy a permanecer siempre vacía y pelada como el pruno. No imagino que desprendiéndome de lo que me aprisiona; voy a poder experimentar, vivenciar, comprender, observar, aprender…nuevas formas de vida y de conocimiento. No imagino que vaya a surgir en mí la capacidad de vivir plenamente, la armonía interior, la Unión con el Mundo y el Todo… Todo cambio, todo “darse cuenta”, toda consciencia de lo que soy supone un gran esfuerzo y también un riego. No es muy fácil aceptar ciertas partes que forman parte de mí; sobre todo esas que menos me agradan, que odio, que ni siquiera sé que están ahí o simplemente las que niego o evito. Si soy capaz de darme cuenta de ellas, de reconocerlas y de saludarlas, podré decidir qué hacer con ellas. Tal vez llegue a realizar lo que viene haciendo el Pruno a lo largo de toda su existencia pasada, presente o futura: desprenderme de las hojas viejas para dejar que surjan las nuevas, mucho más hermosas y “perfectas” que las anteriores. Puedo hacer cómo Perls, tirar al cubo de la basura todo aquello que ya no me sirve, que me ata, me hace daño y me perjudica… ¡Puedo hacer tantas cosas!
LO NUEVO (Ramón Gómez de la Serna) “Lo nuevo no es más que lo nuevo. Lo nuevo tiene que sorprender hasta el renovador. Ya que se achica el mundo por la telecomunicación, lo tenemos que ensanchar por la invención. El papel de la invención es cada día más importante. Debemos tener al oído los auriculares que nos ligan con todo el presente para no repetir ninguna de sus notas cotidianas. El oído puede estar unido al presente mientras las notas que se toman van al porvenir para formar un tiempo más profundo. Lo viejo ha podido quedar, pero no se debe hacer nada nuevo con hipo viejo. Contra esto es contra lo que reaccionamos. Cada día debe dedicarse al uso y consignación de su novedad. No se debe perder un día con su matiz especial. Se suprimen horizontes en la vida si la amplitud que da el pasado reciente adosado al pasado antiguo no amplifica el infinito de cada existencia cuyo más profundo término está en el pasado, pero añadiendo el porvenir nuevo da cada día que pasa. La invención debe ser incesante. Se adeudará a los demás esa invención que no se realizó. Perder tiempo es perder invención. Es un robo que se hace a los que necesitan moverse en tiempos cada vez más amplios. Repetir un concepto, una manera, una composición de arte es redundar en la redundancia que acorta la vida, que la suprime la diversidad de espectáculos que es su única eternidad. El vicio de empequeñecimiento lo da el no entregarse de lleno a la renovación, a labrar cada año con caracteres de siglo. La magia de la vida, el gran engaño de la muerte, la caja de múltiple fondo con la que fantasmagorizan los mares de espacio en que nada el hombre, está en el arte siempre renovado, renovado por más que lloren los apegados a lo antiguo, lo antiguo que es monstruoso únicamente en la repetición. Los que ofendieron a lo nuevo serán eternamente escarnecidos, y todo el porvenir cuidará de desagraviar a lo nuevo tanto como de agraviarles a ellos. Si lo nuevo se vuelve contra lo antiguo es porque lo antiguo repudia lo nuevo, pues de otro modo lo nuevo es tan comprensivo que admitiría lo antiguo en su tiempo y más si lo antiguo supuso renovación en su época, cualidad que es lo únicamente lo legitima en el pasado. El deber de lo nuevo es el principal deber de todo artista creador. Lo nuevo no es sólo lo diferente a lo anterior, sino lo que se asienta de modo especial sobre tierra fértil y asume la verdad despejada de la vida, teniendo condiciones asimilables en los pulmones nuevos. (Pero basta de esto, que ya huele la tarima del estrado de la cátedra, ese armario ropero en el que se mete el profesor con los alumnos para explicarles enrarecimiento) Pero para remachar esa idea nada como repetir “lo nuevo” tantas veces como los Bancos repiten su nombre en los cheques. Lo nuevo es el huevo que la naturaleza pone en un rincón del día de cada día que pasa. Hay que saber dar con él. Hay que buscar su nido en los árboles y recorrer los corrales de la imaginación, llenos de luz de patio de cementerio aún sin estrenar, esos patios de repuesto para unos muertos que acaban de nacer. No se les entrega el día como se nos entrega a nosotros. A nosotros como una virginidad, con los sabores siempre inéditos que hay en toda virginidad. Aventurémonos cada vez más en lo nuevo, pero no en lo que se coincide de lo nuevo, que es lo nuevo ya refundido en lo viejo, sino cada uno en lo nuevo especial y que en la exploración de la lectura encontraremos después un nuevo aspecto de la vida que dilate el terráqueo.” La lectura comprensiva y reflexiva del texto de Gómez de la Serna me pone en contacto con la gestalt, con las experiencias en el aquí y ahora y con una serie de cualidades que he de hacer crecer dentro de mí como la capacidad de sorprenderse, un espíritu curioso, la creatividad, la imaginación, las fantasías positivas que inducen a la acción, la capacidad para arriesgarse y para probar nuevas experiencias…que ampliarán mi campo de experiencia y me ayudarán en este largo y costoso proceso que supone el crecimiento personal, la integración. La autorrealización o la iluminación…No importa las palabras, técnicas o no, q1ue se utilicen para expresar mi vivenciar, la realidad me guste o no me lleva a un lugar en el que todos los Caminantes confluimos… Ensancharnos por la invención me sugiere que he de ampliar mi campo de “acción”, de crecimiento individual y todo lo que ello conlleva. Las fantasías e imágenes positivas que son, momento a momento, nuevas y personales…., me ayudan a cargarme de nueva energía, me impulsan para llevar a la práctica mis proyectos, me abren las pertas para conocerme más a mí misma,…, me modelan para ser nueva en el día a día y avanzar en mi proceso de maduración…Todas estas imágenes son utilísimas para resolver cualquier anomalía del cuerpo, de la mente o del espíritu y estoy convencida de que son el alimento de nuestro cerebro. Si ensancho la mente con la invención, ensancho mi vida y dispongo de una mente abierta, despierta, curiosa y tolerante… No repetir ninguna de las notas cotidianas: Cada día, aunque repitamos una y otra vez idéntico ritual de la rutina, no es semejante de un momento a otro. Nuestros sentidos nos ofrecen una amplia gama de sensaciones que, no sólo cada día, sino cada instante de ese día pueden resultar novedosos y llegar a sorprendernos gratamente…las notas van al porvenir…y con ellas aprendo de mi experiencia. La exclusividad no la tiene el aprender porque junto a éste caminan juntos el aprehender y el captar, llenándome para poder sentirme a gusto conmigo misma y poder ofrecer a los demás…No se puede hacer nada nuevo con hipo viejo porque los prejuicios, la cerrajón de mente, el aferrarse a lo de siempre, el no poder cambiar, el no darse posibilidades de nuevos descubrimientos achica mi mente y mi espíritu y crea en mi persona insatisfacciones que pueden desembocar en trastornos psicológicos y físicos. Esa de más vale malo conocido que bueno por conocer está íntimamente ligado con una actitud que inhibe la acción, que frena y no permite arriesgarse, con fortaleza y valentía, a esa persona que también soy yo y que suele regirse por el miedo y por la represión. En cuanto a las experiencias, el pasado lejano, el pasado reciente, el presente y el porvenir bailan en estos tiempos…. Las experiencias del pasado me ayudan a vivir intensamente mi presente para que el futuro, cuando llegue, se convierta en presente y se me ofrezca rico en vivencias de todo tipo, esas experiencias cargadas de emoción que me ayudarán a alcanzar la integración y la salud integral. Aprender del pasado para que, día a día, siga las huellas de mi proceso de maduración, reconociendo errores y subsanándolos, superando situaciones inconclusas, y fijándome desde el presente en lo que ya pasó. Recordar, si es necesario y útil el pasado, para retrotraerme en el AQUÍ Y AHORA nuevas energías, emociones, sentimientos y planes de acción…

viernes, 8 de enero de 2010

Siempre me ha gustado leer y escribir, de mi puño y letra, y sigo haciéndolo diariamente aunque sólo escriba unas páginas. El ordenador me ha facilitado mucho la vida en numerosos momentos, como ahora, por eso lo he elegido como una herramienta para plasmar mis ideas, conocimientos, experiencias, creencias, sentimientos o emociones...Por eso y otras muchas cosas, imagino que en este preciso instante estoy engendrando la semilla de lo que posteriormente se convertirá en un embarazo muy deseado y en un parto "de una horica" que me producirá más satisfacciones que sufrimientos. Deseo fervientemente volver a empezar desde el principio, mi principio de este instante y caminar pasito a pasito sobre las sabias enseñanzas de mi querida y nunca olvidad Gestalt. Esta disciplina requiere por parte de quien la practique HONESTIDAD. Resulta fácil introducirse en laberintos sin salida, llevarse el gato al agua o dejarse seducir por los juegos de los demás o por los propios. Las mentiras descaradas, las mentiras piadosas, los engaños premeditados, las fabulaciones, las omisiones y un sin fin de conductas de este tipo no son sino autoengaños que nos alejan de la verdad, de esa única verdad que nos permite ser totalmente libres. Si funcionamos desde la sinceridad, aun a riesgo de conseguir enfadar a los que nos rodean o hacerles daño sin querer, conseguiremos ser nosotros mismos, con esa autenticidad que brota de la ingenuidad infantil y que es reforzada por ese adulto que todos, por gracia i por desgracia, llevamos dentro. Al escribir estas palabras me doy cuenta de que lo primero que acude a mi mente es el recuerdo de oír decir-me: ¿Cómo voy a decir todo lo que pienso o siento?, voy a hacer daño a los demás, las mentiras piadosas están permitidas, así evitamos disgustos o sufrimientos innecesarios. ¿Si tengo ganas de darle a alguien una torta se la doy? La Gestalt en ocasiones, sobre todo al principio de practicarla, resulta dura. Los comienzos y su filosofía de vida nos pueden escandalizar y aterrar. Es muy probable que nos sintamos incapaces de hacer o decir una cosa así porque no nos atrevemos, en definitiva, a ser como realmente somos. ¿Por qué? Las explicaciones serían numerosas y posiblemente cada persona, cada orientación psicológica, cada religión, cada filosofía, cada parte de la ciencia o cada sector profesional nos responderían de distinta forma. Por eso la Gestalt es rica, porque cada cual de acuerdo con sus experiencias o vivencias responde y lo hace en el preciso instante en el que esto ocurre, del modo más "correcto" y único posible. No significa, como ya iremos viendo más adelante, que tengamos que llegar a los extremos, sobre todo a los relacionados íntimamente con la agresividad o la violencia. Esta se puede canalizar de muy diversas formas y cada cual elegirá la que más le convenga y la que mayor efecto tenga, según el momento en el que nos encontremos, el lugar y la situación. Cuando estamos estresados, en un estado emocional alterado, o nos dejamos dominar por el temor o la ira, nuestros órganos se obstruyen y nuestros niveles de actuación disminuyen. Se consume gran cantidad de energía, nos volvemos pesados, faltos de reflejos, cansados y sin alegría...Tratamos de esforzarnos en aprender algo, pero nos cuesta mucho esfuerzo y trabajo integrarlo en nuestro mundo. Hoy empiezo esta andadura en el punto donde la dejé y de esto hace ya unos cuantos años. Comenzar de cero no puedo; sencillamente porque nada se ha detenido, porque todo lo que me rodea y yo misma seguimos nuestro curso, porque son muchas las experiencias que se acomodan en el corazón, muchas las vivencias que cuelgan de mi alma y muchos los sucesos archivados en mi mente. Por eso no inicio este paseo desde ceso sino que prosigo la marcha donde la dejé, no del todo, y donde, por circunstancias de la vida y de mí misma me detuve a vivir otro tramo del camino. En este momento me encuentro algo más desprotegida porque no resulta fácil vivir gestálticamente en el día a día. Así que fui perdiendo algunas herramientas y unas cuantas armas por este devenir diario que no facilita para nada la creatividad y la magia de vivir. Aunque cuando se me gastaban las pilas volvía a recargarlas de nuevo, se volvieron a desgastar hasta tal punto que ni esas asiduas recargas me sirvieron de mucho; por eso, ahora y en este instante de la vida donde me aposento, he de restaurarlas totalmente o reponerlas con algo nuevo. He vivido, vivo y viviré situaciones repletas de rabia, de pena, de angustia, de tristeza, de sufrimiento atroz y de impotencia, de miedo...Conforme me impiden el paso voy sorteando los obstáculos con mucho esfuerzo (algunos) y con cada impedimento llego un poco más cansada y no me detengo lo suficiente porque aún no me he repuesto del anterior y llego sin fuerza y me desplomo. Y cuando ya estoy tumbada en el suelo, rendida y muerta de cansancio pienso que he de levantarme y seguir, dar un gran salto aunque sea al vacío y proseguir, proseguir, proseguir... Este va a ser un diario de superación, de seguir adelante y sobre todo -esto no lo he perdido- de vivir el momento presente, el AQUÍ Y AHORA. Cada capítulo de este diario es como un ciclo cerrado, un aspecto de mi vida resuelto, una situación cerrada-concluida que da paso a otro proceso, a un nuevo ciclo que comienzo...No puedo ni quiero separar las partes, no logro percibirlas aisladamente porque cada una de ellas está íntimamente ligada a la siguiente y la esencia de todo, lo que realmente importa es Vivir. Deseos del espíritu Estoy empezando a sentir que quiero escribir para mí, sin censuras ni cortes, con integridad y honestidad, sólo así podré llegar a otras personas y rozar con mis palabras su alma y su espíritu para que algo en ellas, como en mí misma, se mueva produciendo cambios hermosos, profundos y duraderos. Quiero que este diario llegue a emocionar a quien acceda a él y l practique, quiero que esté cargado de sensibilidad y delicadeza -incluso en lo más dramático-, de vivencias y de sentimientos...Este ha sido uno de mis sueños y ahora soy tan consciente de ello que voy a ir dándole forma con mucho amor y dedicación, como hace el alfarero col el barro o el escultor con la piedra. Otro de mis deseos sería el de poder plasmar todos los ejercicios que sea posible a lo largo de este año 2010 y sobre todo deseo que en cada frase, en cada palabra y en cada sílaba esté presente la Magia, esa Magia milenaria y esencial que lo envuelve todo purificándolo. Un diario para mí compuesto de un nuevo comienzo, con nuevas vivencias y emociones. Las experiencias vividas en otras épocas (como ayer, por ejemplo) ya no existen y cada práctica que hago hoy es diferente a la que hice ayer o a la que haré mañana. Volver a ponerme en contacto directo conmigo misma después de una temporada de haberme alejado un poco de mí, me ayudará a centrarme en la múltiples experiencias del Aquí y Ahora. Sólo así, aunque también retrotraiga al presente las vivencias de otras personas que pasaron por el proceso, podré aproximarme o tal vez llegar al alma humana, animal o incluso vegetal. Llegar, sin dudas, al Alma Viva. Creer no es otra cosa que hacer posible lo imposible Esta frase, en un fondo de atardeceres cálidos sobre el mar, la tengo pegada en la puerta del armario en el que guardo manuscritos los ejercicios que he practicado desde el año 1987 y aquéllos que han experimentado mis clientes. Al leerla me he acordado de otra frase que me gusta mucho y que se identifica con mi forma de ver y vivir la vida, que dice así: "Como no sabían que era imposible, ¡lo hicieron!" (Anónimo) Cuando mastico esta frase y la asimilo siento en mi interior la globalidad de lo que significa. Siento y percibo claramente el poder que en ella se encierra. Siento el esfuerzo que he de realizar para hacer posible lo imposible y siento, a la vez, la alegría y la esperanza que se distribuye por todo el organismo cuando logro algo que realmente me costaba hacer. Veo riesgo y valor. Veo perseverancia y constancia. Veo satisfacción. Necesito...no puedo..., tengo que... Hoy es un buen día para hacer unas cuantas listas: La primera sobre mis necesidades, sobre todo aquéllo que en este momento de mi vida necesito para sentirme bien conmigo misma. • Necesito sentirme ilusionada • Necesito tranquilidad y soledad creativa • Necesito hacer cosas relacionadas con el arte, las manualidades o las labores • Necesito escuchar a mis seres queridos • Necesito dar y recibir amor (besos, abrazos, caricias...) • Necesito reírme y escuchar risas a mi alrededor • Necesito seguir aprendiendo • Necesito compartir más tiempo con mi pareja • Necesito reunirme más a menudo con la familia y los amigos • Necesito conocer lugares nuevos.................................................. Para llegar a conseguir todas estas cosas que necesito, también he de darme cuenta de lo que no soy capaz de llevar a cabo, de todo aquéllo que no puedo hacer. Por eso, hago ahora la siguiente lista: • No puedo dedicar muchas horas a las tareas de la casa • No puedo dejar de enfadarme a menudo con mis hijos • No puedo dejar de criticar a los desfases de la sociedad en la que vivimos • No puedo recordar todos los sueños • No puedo dedicar un tiempo concreto a hacer cosas creativas • No puedo sentir alegría todos los días • No puedo viajar tanto como me gustaría • No puedo ser menos seria con mi familia.............................................. La última lista la realizo sobre todo aquéllo que para mí es una obligación, aquéllo que hago a desgana y sin motivación. En este apartado entrarían los deberías, no deberías, tendrías o no tendrías, etc. En Gestalt se llama "el perro de arriba" y equivale al “super-yo" del Psicoanálisis. Es esa parte de nosotros mismos que no nos deja dejarnos llevar, disfrutar sin más, etc. Sería como un juez severo, como la leu pura y dura. Así que hago mi lista con tengo que...: • Tengo que hacer montones de tareas del hogar todos los días • Tengo que ser más compresiva con mis hijos • Tengo que ponerme a estudiar una oposición • Tengo que escribir todos los días la novela que he empezado • Tengo que estar más pendiente de mi madre • Tengo que ver menos la televisión • Tengo que leer • Tengo que ser más optimista respecto a la sociedad en la que vivo • Tengo que hacer varias gestiones administrativas................................................... Ahora soy consciente de cada una de las frases que he ido anotando, empezando por la primera lista. Me las voy diciendo mental o en voz alta a mí misma. ¿Es cierto lo que he escrito? A lo mejor no es una necesidad, algo vital, sino un deseo. A lo mejor no es que no sea capaz sino que no me he puesto a ello o realmente no me motiva en absoluto. Es probable que las exigencias que me hago a mí misma o me hacen los demás no sean tales... Para saberlo, el próximo paso es el siguiente: Cambio el NECESITO por el QUIERO, el NO PUEDO por el NO QUIERO y el TENGO QUE por el ELIJO. Continúo la frase añadiendo lo que se me ocurra sobre cómo me sentiría, que lograría, etc. De esta forma: • Quiero sentirme ilusionada, así estaré contenta gran parte del día. • Quiero tranquilidad y soledad creativa, contacto conmigo misma y siempre sale algo bueno de mí. Y ASÍ CON TODAS Y CADA UNA. El QUIERO implica que existe motivación, que hay dentro de mí una fuerza que me empuja hacia fuera a hacer algo. Aquí no caben peros porque si verdaderamente quiero algo iré a por ello, cueste lo que cueste. Ahora voy a cambiar el NO PUEDO por el NO QUIERO. Si no tengo ningún impedimento físico y/o mental, el no puedo no ha de tener cabida en nuestras vidas. Si no lo hago es porque no quiero, porque hay otra cosa que me apetece mucho más hacerla, porque dedico el tiempo a otros menesteres que me satisfacen más. • No quiero dedicar muchas horas a las tareas de casa, me parece un esfuerzo bastante inútil que se repite una y otra vez sin permitirme hacer lo que me gustaría. • No quiero dejar de enfadarme a menudo con mis hijos (lo de a menudo lo quitaría) porque si no llegara un punto en el que me enfadar con ellos, no harían absolutamente nada en todo el día. Y así con todas. En la tercera lista cambio el TENGO QUE por el ELIJO. Realizar al cabo del día muchas cosas impuestas nos resta energía y sin energía nos debilitamos y podemos llegar a enfermar psicológica, emocional, mental o físicamente. Si soy capaz de elegir, seguro que me sentiré mucho mejor conmigo misma pese a las circunstancias. También es cierto que a veces no nos queda otra opción que elegir entre varias alternativas, todas ellas indeseables...Aún así, puedo llegar a elegir la más aceptable para mí o la menos indeseable... • Elijo leer más, me llena mucho más que ver la tele, por ejemplo. • Elijo ser más comprensiva con mis hijos, así me pongo en su lugar siendo más empática. • Elijo estar más pendiente de mi madre porque se lo merece................................................ Tal vez cueste algún tiempo llegar a darnos cuenta de que lo que quiero es un deseo y no una necesidad. La constancia y la perseverancia nos ayudarán a darnos cuenta de que cuando digo "no puedo", la mayor parte de las veces estoy queriendo decir "no quiero". Y sobre todo es muy probable que nos suponga un grandísimo esfuerzo llegar a ser conscientes de que cuando nos decimos una y otra vez "tengo que", podemos -si queremos- ser capaces de elegir, aunque esto suponga un acto de valentía y un riesgo que hemos de afrontar.

La Terapia Gestalt

Realicé el Postgrado en Terapia Gestalt durante los años 1986-87 en el Instituto de Interacción y Dinámica Personal de Madrid, dependiente de la Universidad Pontificia Comillas donde llevé a cabo mi licenciatura en Psicología. En julio de 1987 ya me ví preparada para empezar a trabajar y lo hice en el Centro Naturista Hipócrates, también de Madrid. Ahí estuve hasta el mes de junio de 1993, coincidiendo mi baja con el parta de mi segunda hija, Claudia. Durante esos años pasé consulta individual, de pareja y grupal. Dirigí talleres de fin de semana y tuve la oportunidad de trabajar en otras instituciones y ciudades de España. La experiencia fue muy gratificante, no sólo porque muchas personas se pudieron beneficiar de los efectos de la Gestalt sino también porque crecí como persona y profesional. Por razones personales tuve que transladarme a Calatayud (la ciudad que me acogió cuando contaba con unos 7 años de edad) y aquí abrí mi Gabineta de Psicoterapia y colaboré en una asociación de salud mental. En 2001 dejé la asociación y seguí con la consulta privada hasta abril de 2003, fecha en la que empecé a trabajar en el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS, Protección de Menores, Gobierno de Aragón), primero como psicóloga en Valoraciones de Idoneidad en Acogimientos Preadoptivos (Adopción Nacional) y posteriormente como psicóloga en un Equipo de Diagnóstico de menores en situación de riesgo y desamparo. La experiencia también ha sido muy rica y puedo decir que, al ser un trabajo delicado y complejo, después de haber trabajado a´hí soy capaz de ejercer mi profesión en cualquier área y lugar.